A lo mejor estoy dispuesto a renunciar a lo que he aprendido en mis 25 años de profesión. Tal vez, debería arrojar por la borda todas esas cosas que, con esfuerzo personal, he conseguido incorporar a mi práctica habitual.
Creo tener las suficientes habilidades para insulinizar a un paciente, hacer una escisión de una lesión cutánea, infiltrar un hombro, acompañar a una embarazada o a una persona con un trastorno adaptativo, explorar con una sistemática desde una infección respiratoria hasta un dolor abdominal o una mama, seguir más allá del PSA a un paciente prostático, hacer un diagnóstico diferencial de un ojo rojo, solicitar una gastroscopia con criterio... Y todo ello, procurando que mis actuaciones estén sustentadas en la evidencia científica y en el sentido común, soy crítico con la medicalización innecesaria y no tengo “buena prensa” entre la industria farmacéutica, asumo la función de gatekeeping, intento generar un buen ambiente en la consulta, busco una comunicación médico-paciente abierta que permita comprender al paciente en su contexto biopsicosocial.
Quiero dejar bien claro que ni soy el mejor, ni tan siquiera lo intento. Solo pretendo hacer bien mi trabajo como tantos otros compañeros, médicos de familia, a los que considero mejor formados y tan buenos profesionales como yo. No obstante, no voy a negar que, en atención primaria, “hay de todo como en botica”, pero el segundo nivel tampoco se salva.
Eso sí, me considero (nos considero) un valor del sistema, capaz de aportar excelencia en la atención, orientado hacia la mejora en la calidad de la prestación de servicios sanitarios y que aún puedo desarrollar nuevas habilidades en beneficio de los pacientes y de la eficiencia del sistema sanitario.
¿Por qué se dice que nuestro sistema sanitario es de los más eficientes del mundo? Entre otras razones, por la atención primaria. ¿Qué nos diferencia del resto de los sistemas sanitarios? No parece que sea la atención de segundo nivel o la excelencia de nuestros hospitales que, aún siendo muy buenos y estando a la misma altura de los mejores de mundo, presentan unos resultados de coste-eficacia similares al resto. El hecho diferencial está en la atención primaria, esto es lo que nos diferencia de otros países. Su capacidad para la resolución de problemas a un coste menor (a pesar de la factura de farmacia) es lo que da eficiencia al sistema.
Como todos sabéis, en la Región de Murcia se firmaron unos acuerdos entre la Consejería de Sanidad y la Plataforma “diez minutos” para desburocratizar las consultas de atención primaria. Si las medidas no estuvieran orientadas a la mejora de la eficiencia no tendrían sentido. Dudo que nadie moviera un dedo para disminuir la carga de trabajo de los médicos de primaria si no fuera a cambio de algo y, efectivamente, el binomio es “menos burocracia-más y mejor resolución de problemas”.
Tras casi un mes de puesta en marcha de los acuerdos, creo que estos han tenido muy mala aceptación por parte de nuestros compañeros de segundo nivel; hay servicios que sí emiten sus recetas y programan sus revisiones y otros persisten en su actitud despectiva y arrogante hacia primaria. Durante este tiempo se ha ampliado más la brecha entre ambos niveles asistenciales y parece que la Gerencia Única no ha supuesto cambio alguno.
¿Dónde ha estado el error? Probablemente en un descomunal fallo en la estrategia. Los acuerdos se han explicado como una mejora exclusiva en el trabajo de primaria y un entorpecimiento de la labor asistencial de secundaria y, nosotros, nos hemos convertido en sus únicos defensores, incluso anteponiendo la consecución de los objetivos al paciente, involucrándolo en nuestras disputas con la atención de segundo nivel.
Esto no debería haber ocurrido, tendrían que haber sido los responsables de la administración sanitaria quienes lideraran el cumplimiento de los acuerdos porque son (o deberían ser) los auténticos interesados en aras a una mejor asistencia de la población y en una mayor eficiencia del sistema. Ellos deberían haber establecido las normas e impuesto las obligaciones pertinentes. Probablemente hubieran sufrido la presión del malestar de muchos médicos pero no se habrían polarizado tanto los desencuentros entre ambos niveles asistenciales.
Pero cuando mi empresa, los responsables que marcan las pautas organizativas y establecen el marco referencial de mi trabajo, no intervienen de forma nítida, transparente y pública, me hace reflexionar sobre si es posible que esté equivocado en mi percepción de las cosas. A lo mejor es verdad que lo que se me pide es que vuelva a ser el guardia de tráfico de sistema y solo me dedique a la derivación y a la reposición de recetas que prescriben otros.
No sé... a lo mejor estoy dispuesto. Me gusta mi trabajo, la heterogeneidad de cada paciente, la necesidad de seguir formándome y de desarrollar mi profesión. Pero si percibo que mi empresa solo quiere de mí interconsultas y receteo, pues a lo mejor lo acepto. Lo que sí que está claro es que no se me puede pedir que mantenga o aumente mi capacidad de resolución en las condiciones actuales. Mis consultas son “muy espesas”, he de estar muy concentrado con los pacientes que esperan que les resuelva el problema y atender a 40-45 pacientes al día puede ser muy agotador. Es un alivio cuando un paciente solo necesita unas recetas, me relajo y recupero tiempo de espera para resto.
No sé... a lo mejor estoy dispuesto. También podría quitarme al “gusanillo profesional” haciendo otras cosas en mis ratos libres.
Sólo me para una cosa... Es que yo no soy así, creo en el modelo de atención de atención primaria y no sería capaz de actuar de otra forma cuando estoy delante de un paciente. Así que ¡tranquilos gerentes y demás cargos administrativos y políticos! Esto no es más que un grito de descarga. Así que cada uno a su cosa y yo a mi consulta que es lo que más me gusta.
(perdón por la extensión)
No sé... a lo mejor estoy dispuesto
Reflexiones ante la emisión del lote semanal de recetas de crónicos.
Tengo en OMI 1.265 recetas de crónicos y acabo de generar el lote para la próxima semana. Esta vez es pequeño, apenas 118 de las que 31 han sido de activos y, el resto, 87 de pensionistas.
He de decir que me preocupo y cuido en cada consulta a demanda que las recetas de crónicos estén actualizadas, intento evitar el despilfarro y estoy pendiente para detectar errores de prescripción e interacciones aunque, es verdad, no siempre lo consigo. Procuro no hacer recetas de crónicos hasta que haya evaluado eficacia y ausencia de efectos secundarios e incorporado a programas de seguimiento de proceso crónico a los pacientes, y no incluyo aquellos fármacos que requieren una especial supervisión (corticoides, AINEs, etc.) excepto si son inducidos desde atención secundaria y controlados desde ella.
Al distribuir las recetas entre el número de pacientes compruebo que el 18.5% de ellos consumen uno, tres o seis fármacos/28 días y que el 11.1% consumen nueve o más. Hay diferencias entre activos y pensionistas. En los activos el 70% generan el 41.9% de las recetas (de una a cuatro recetas por paciente) mientras que en los pensionistas el 52.9% de ellos generan el 68% de las recetas (seis o más recetas por paciente)
Hasta aquí, todo normal, es lógico que se necesiten más fármacos conforme se alarga la vida y aparecen nuevas enfermedades.
Cuando analizo la proporción entre recetas orientadas a la prevención o al tratamiento de la enfermedad, observo que, mientras que en activos el 43.8% de las recetas están orientadas a la prevención, esa cifra se eleva al 56.0% en pensionistas. Dentro de cada grupo, de las recetas dedicadas a la prevención, el 50% intervienen en prevención primaria para activos y el 42.6% para pensionistas.
Como norma general, se puede decir que la prevención primaria suele tener su origen en el médico de familia mientras que la secundaria suele ser originada en segundo nivel tras un ingreso hospitalario.
En cuanto a las dosis diarias (número de comprimidos o equivalente que consume en un día un paciente) recogidas como indicación en las recetas, el 20% de los activos tiene prescritas 8 tomas/día mientras que el 50% de los pacientes sólo ha de consumir 1 o 2 tomas/día. En cambio, el 11.8% de los pensionistas ha de cumplir entre 15-16 dosis/día y sólo el 17.6% ha de consumir 1 ó 2 tomas/día.
Los fármacos más utilizados en prevención son los IBP (30% de los pacientes activos y 42% de los pensionistas), casi siempre relacionados con el consumo concomitante de ácido acetilsalicilico. No obstante, con mucho, globalmente son los fármacos para la prevención cardiovascular los que ocupan el primer lugar.
Bien estos son los datos descriptivos de un lote de recetas de crónicos sin excesivo rigor científico y sin más pretensiones que trasladar una serie de preguntas a los responsables sanitarios: ¿el sistema sanitario quiere seguir haciendo prevención?, supongo que, como es lógico, contestarán que sí. ¿Es posible optimizar los recursos terapéuticos?, estoy convencido que la respuesta también será afirmativa. ¿Cómo optimizarlos?, se me ocurren, a bote pronto, muchas intervenciones: revisar las indicaciones terapéuticas para ajustarlas a la evidencia, marcar límites de actuación desde el sistema sanitario público (política de medicamentos financiados, uso racional, dejar de adscribir fármacos que no aporten mejoras terapéuticas), definir objetivos comunes entre los profesionales sanitarios del sistema, identificar necesidades formativas en todos los médicos prescriptores del sistema sanitario, replantear las relaciones directas entre médicos y farmaindustria, detectar pacientes hiperconsumidores y dotarles de toda la medicación necesaria en envases clínicos, trabajar contra la medicalización innecesaria (información sanitaria, regular mejor y restringir en su caso campañas publicitarias de farmaindustria), concienciar para evitar los botiquines-farmacia en los hogares, etc.
Si después de todo esto, el sistema sanitario sigue manteniendo un alto coste en farmacia, será por sus propias características de equidad, accesibilidad y gratuidad. Y esto, ¿es en sí malo o bueno? Pues depende de la ideología que lo sustente. Lo que sí que debe quedar claro es que ya está bien de medidas de alivio más pensadas para la galería que para aportar verdaderas soluciones.
Número de consultas de Atención Primaria en España
El Ministerio de Sanidad acaba de publicar el análisis de la actividad asistencial de Atención Primaria durante los años 2007 y 2008..Recoge datos de todas las Comunidades Autónomas salvo Cataluña ¿?. En algunas comunidades sólo recoge datos parciales (áreas) y no todos los parámetros pueden ser comparados en la totalidad de las comunidades autónomas. Lo curioso es que, probablemente, este 80-81% es el máximo volumen de datos disponible en el sistema sanitario, por lo que las decisiones sanitarias de ámbito estatal han de adoptarse con un sesgo importante. ¿Tan difícil es tomar decisiones con el 100 % de los datos?
IN MEMORIAM
Un año sin Maria Eugenia
Hoy se cumple un año del asesinato de una médico en Moratalla. Se llamaba Maria Eugenia Moreno, estaba trabajando y allí se encontró con un señor insatisfecho con la asistencia recibida con anterioridad por otros profesionales y sin mediar palabra le disparó al pecho y la remató con un tiro en la cabeza cuando yacía en el suelo. Hoy la noticia ya no ha sido portada en los periódicos o noticiarios, sin embargo sí que los medios han recogido los 5 minutos de silencio que hemos guardado en la puerta de nuestros centro de trabajo. He leído la reseña y los comentarios de algunos lectores, sinceramente, me he sentido mal, sin embargo mañana, estoy convencido, volveremos a nuestro lugar de trabajo e intentaremos como cada dia realizar nuestro trabajo de la mejor manera posible. Lo que tendría que hacer la señora consejera de sanidad, en lugar de dilapidar el dinero en seguridad y dedicarse a meter gente en la cárcel, es respetar la ley, y cumplir con lo dispuesto en el Decreto 25/2006, del 31 de marzo y en la "Guía de información sobre la garantía de tiempo máximo de acceso a las prestaciones del servicio sanitario público de la Región de Murciaš, así evitaría crispaciones y enfrentamientos entre pacientes y personal sanitario, que hay muchos chulillos, prepotentes, y mucha creencia de sabelotodo y semi dios en bata blanca. Tampoco estaría de más, que esta señora se diera una vuelta de vez en cuando por los hospitales de la Región, para que viera que, algunos de ellos, como Rafael Méndez, son verdaderas pocilgas.
trankilos, podeis esperar sentados que por vosotros ni os van a pedir disculpas, ni sikiera os van a reconocer su error, solo os diran un ... hemos hecho todo lo posible. PERDON A LOS PROFESIONALES DE LA MEDICINA (no todos son iguales)
GUARDAIS 5 MINUTOS TAMBIEN POR TODAS LAS VICTIMAS DE ERRORES MEDICOS NO RECONOCIDAS POR VUESTRO PROTECCIONISMO INTERNO?
JUSTICIA PERO PARA TODOS
SOMOS MUCHOS MÁS LOS PACIENTES AGREDIDOS DIARIAMENTE EN LAS CONSULTAS, URGENCIAS, PARITORIOS, HABITACIONES DE HOSPITAL, SALAS DE ESPERA, ETC. ETC. ETC, POR EL TRATO MUCHAS VECES INHUMANO QUE RECIBIMOS Y POR LA FALTA DE ATENCIÓN EN MUCHOS CASOS Y YO ME PREGUNTO ¿QUIEN NOS PROTEGE A NOSOTROS DE ELLOS? ¿ALGUIEN LES LLAMA SIQUIERA LA ATENCION? ¿TIENEN ALGUN CASTIGO LABORAL, ADMINISTRATIVO, PENAL, ECONOMICO?
IGUALDAD ANTE LA LEY
En cualquier trabajo, cualquier profesional que NO realiza su trabajo adecuadamente y que por consiguiente sus actos o malos actos cuestan vidas, es castigado y condenado judicial y penalmente. Sin embargo es el colmo que sólo en el ámbito sanitario (especialmente los médicos), sólo se castigue si son ellos los agredidos. ¿Y QUE PASA CUANDO ELLOS COMENTEN UNA NEGLIGENCIA? ¿HAY ALGÚN TIPO DE CONDENA PENAL PARA ELLOS?
"La paciencia es arte, el perdón grandeza.
La una se aprende, con el otro se nace."
Apreciar en lo que vale el agua
pobre la traza...
Mi tierra morisca es pobre
donde no hay agua
mi tierra es tierra africana...
mi tierra tiene el oasis
donde hay agua
el alma
"pa" apreciar en lo que vale
el agua
y la esperanza,
para el hombre de mi tierra,
el agua
Firmes contra la burocracia
DOCUMENTO ENTREGADO A LOS PACIENTES EN LAS CONSULTAS DE ATENCIÓN PRIMARIA DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE MURCIA
La Ley de Autonomía del Paciente establece la obligatoriedad de que todos los profesionales sanitarios deben cumplimentar toda la documentación asistencial y/o administrativa relacionada con los procesos clínicos en los que interviene. Esto significa que cuando usted reciba asistencia sanitaria en el Hospital, le deben de entregar toda la documentación relacionada con la asistencia recibida. Así cuando salga de la consulta del especialista del Hospital, a usted le deberán de haber entregado:
* Fecha para revisión, si la precisa
* Las recetas para retirar su tratamiento de la farmacia
* Los impresos para que le hagan las pruebas que le hayan solicitado
* Solicitud de ambulancia si la necesita para volver a revisión
* Informe clínico para su médico de Atención Primaria
Documentos de baja laboral si así lo estima el especialista que le ha visto
Volante y cita para otro especialista si el que le ha visto le aconseja que le vea otro
Igualmente le informamos, que a partir del día 1 de marzo de 2010, los médicos de Primaria no asumiremos la responsabilidad de hacer los documentos que son obligación de los médicos de Atención Especializada.
Así pues, para ahorrarle molestias innecesarias le aconsejamos que no salga usted del Hospital sin estos documentos ya que su médico de Atención Primaria no se los hará, para ello podrá acudir al Servicio Atención al Usuario.
Ayudando a una publicidad regulada... Un gobierno responsable ¿?
Como para leer la noticia hace falta clave de acceso, extraigo parte de los contenidos de la noticia:
"En concreto, se ha modificado el régimen de los medicamentos publicitarios, consecuencia, a su vez, de la modificación sufrida por la Ley de 26 de julio de 2006, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. En particular, se elimina una autorización previa para poder realizar publicidad de los medicamentos. "...¡Para cuando una política del medicamento única y sin contradicciones!
"Aunque se mantiene el régimen de autorización de los mensajes, se produce con esta reforma una sustancial reducción de cargas administrativas, lo que facilitará que los operadores incrementen la actividad publicitaria sobre estos productos, al no tener que tomar la decisión sobre como calificar el medicamento a estos efectos en el momento de solicitar la autorización de comercialización a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS)", informó el Gobierno."










