Primer Efecto de la crisis económica en la Sanidad Murciana
Vacunación en adultos
Durante mi estancia en Pediatría, pude comprobar que uno de los pilares en las revisiones al niño sano es la correcta vacunación según el calendario de cada comunidad. Al volver con los adultos me di cuenta que desconocía el estado vacunal de los pacientes de mi cupo, es más, al preguntarles sobre el tema, ellos mismos tenían muchas dudas sobre las vacunas y recordatorios recibidos. Por esto decidí preparar una sesión clínica para el equipo sobre la vacunación en adultos.
Hace unas semanas leí un titular en “
Es cierto que hay muchas “leyendas urbanas” sobre las vacunas, pero este tema quedó bastante aclarado hace unas semanas con los interesantes post de Pediatría basada en pruebas.
Comprendo que la última prensa recibida por las vacunas, sobre todo después del fiasco de
El Regalo de Papá Noel (A propósito de la supresión, por ley, de la Jornada de 35 horas)
Voy a contar una historia que, como otras tantas, tiene como final la llegada de Papá Noel a nuestras casas como preludio de Nochebuena y Navidad. Es una historia real que ha sucedido en nuestro entorno.
Comenzó hace ya algún tiempo, no mucho, y se hablaba de implantar la jornada de 35 horas semanales en el ámbito de la sanidad. Algunos se resistían a aceptar tal medida y argumentaban (con informes, datos y cifras concretas) el enorme coste que tenía tal medida y la ineficiencia de la misma para una actividad y Sector, el nuestro, que prestaba, presta y prestará servicios 24 horas al día, 7 días a la semana y 365 días al año.
Sin embargo la respuesta fue tajante y sencilla: hay que implantarla porque sí, porque ya se ha acordado y porque es para toda la Administración regional.
Aún así intentaron y consiguieron demorar la implantación aduciendo la complejidad del proceso en una organización tan compleja (¡¡y no lo era tanto!!)
Luego se produjeron cambios muy importantes en el sector, inexplicados pero importantes y que… coincidieron con una nueva legislatura.
Llegó entonces la hora de implantarla. ¡No se podía demorar más! Entonces, las organizaciones sindicales, en su legítima misión de conseguir mejoras para los trabajadores, pidieron más y más y más. Y para aceptar en paz social la implantación de la jornada de 35 horas, exigieron alcanzar acuerdos respecto a otros temas: retribución de la hora de guardia, turnos, otros complementos, más retribuciones, para todos,…, y más y más y más,…, una espiral, no había fin, incluidas amenazas de huelga, unos y otros, todos, querían más y más.
La siguiente etapa fue la de “yo no se nada”, “además, no quiero saber nada”, “no podemos decir no”, “no puedo decir no, porque si digo no,… irán a quien les diga sí”, “tenemos que satisfacer a todos”, “mucha paz social”, “que se estrelle él solo”, “déjalo que se hunda porque no pertenece al Equipo”, “zancadillas, trepas y puñaladas por la espalda”, “no tengo confianza contigo”, etc.
Al final se firmaron Acuerdos, en trozos; unos, sólo con unos; otros, con todos. Engaños ninguno, información toda,… otra cosa fue que hubo quien no quería estar enterada y se empezó a excusar con el “me han engañado”
Sin embargo los Acuerdos, mejoraban las condiciones laborales de nuestra profesión, porque los médicos no somos unos vagos, derrochadores, ni un peligro público con un bolígrafo en la mano. Así nos llamaban algunos.
Luego pasó lo que ya se intuía, “la crisis”.
Pasaron muchas más cosas y no voy a contarlas, pero el cambio que se produjo no redujo los gastos, sino todo lo contrario: sí, sí, una cantidad enorme fueron “Gastos de personal”, pero hubo muchos más gastos y millonarios, ¿y eficientes?
La crisis seguía, los meses avanzaban y… más crisis.
Ahora al final de la historia llega Papá Noel, porque toca, porque es Navidad y nos trae el regalo de este año: un nuevo TIJERETAZO a los empleados públicos, porque “por culpa de lo que ganamos los médicos y enfermeros” y lo que “se gasta en Sanidad”, ¡esto es insostenible!.
Esta es la triste historia que quería contar: es triste porque podía haber sido de otra forma, es triste porque los que van a pagar la crisis son los empleados públicos, también los sanitarios, y es triste por su final:
Este es el Regalo de Papá Noel en 2010 para nuestro Sector:
Por afectarnos con carácter general:
* Los cursos de formación realizados en horario de mañana no computarán a efectos de cumplimiento de la jornada laboral anual.
* No se convocará Oferta de Empleo Público en 2011.
* Se dejan de realizar aportaciones al Plan de Pensiones.
* En situación de IT por enfermedad común o accidente no laboral, el complemento para alcanzar el 100% de las retribuciones fijas mensuales se reduce un 25%.
Por afectar específicamente al Sector Sanidad:
* Aumento de la jornada anual a 1.645 horas en turno fijo diurno, 1.470 en turno fijo nocturno y 1.530 en turno rotatorio (se suprime la jornada de 35 h semanales que se implantó el 1 de enero de 2008)
* Distribución de la jornada ordinaria en A. Especializada: de lunes a domingos mediante turnos.
* Distribución de la jornada ordinaria en A. Primaria: de 8 a 15 h de lunes a sábado en todos los EAP (en centros que presten servicios en horario de tarde se prolonga hasta las 21 h de lunes a viernes) mediante turnos de 7 horas, de 8 a 15 h o de 14 a 21 h.
* Posibilidad de establecer turnos deslizantes en los EAP
* Reducción del 10% en el importe de los complementos de Atención Continuada (guardias) y turnicidad desde el día 1 de enero de 2011.
* Reducción de los importes de los complementos de Atención Continuada, festividad y nocturnidad de los días 1, 5 y 6 de enero y 24, 25 y 31 de diciembre hasta un incremento del 40% del valor ordinario (hasta ahora se retribuía el doble)
* Supresión de la retribución por la prestación de servicios en los EAP durante los sábados en turno de mañana.
* Reducción de la retribución por la prestación de servicios en horario de tarde en EAP, mediante el complemento de turnicidad correspondiente, proporcional al número de tardes realizadas.
* Reducción de la retribución a Médicos de Familia, Pediatras y Matronas de EAP cuando atienden a pacientes de otro cupo mediante el importe del concepto Tarjeta Sanitaria Individual de la persona sustituida, proporcional al número de días sustituidos.
A pesar del regalo, ¡¡¡Feliz Navidad!!!
Felices Fiestas
La verdad es que el día no está para muchas fiestas, después de la noticia con la que hemos desayunado hoy en Murcia sobre las medidas extraordinarias para la sostenibilidad de las finanzas públicas y que nuestro compañero J. Abenza nos la refleja en su blog "El cánido de Paulov". Pero a pesar de todo, y que como cada año tampoco nos ha tocado la lotería, desde esta nave, los curritos del desembarco de la flota os deseamos unas felices fiestas y que el año venidero sea lo mas propicio posible para cada uno de vosotros.
El gasto en farmacia y la salud de la población
NUEVA DENOMINACION
Por fin la tecla que todos esperábamos!!!!
Yo también caí en las redes de farmaindustria
- El lujo me lo pago yo. Cuando llegas a la profesión es muy difícil entender lo que hay detrás de la adulación, el ofrecimiento y la “gratuidad” con la que se te bombardea. Tener mesa reservada en restaurantes caros o gozar de viajes a lugares y hoteles magníficos, es una tentación demasiado potente a la que es muy difícil sustraerse. Llegar a comprender que tú tienes un buen sueldo para vivir dignamente y que te permite algún que otro lujo pero sin deber nada a nadie requiere tiempo y personalidad.
- Formarme me formo yo. Asistir a simposium y mesas redondas donde se te asegura “actualización científica” de vanguardia, hacerse un curriculum de cursos “acreditados” con las respuestas a los test entregadas por los mismos que te ofrecen el curso o asistir, de manera gratuita, a congresos de sociedades científicas con unos precios de inscripción desorbitados, son situaciones difíciles de rechazar. La alternativa es el esfuerzo individual, el estudio de fuentes independientes y, muchas veces, sin la más mínima acreditación y sin los efectos curriculares pertinentes (cuidado con las oposiciones y concursos de traslado)
- Mi nombre y mi prestigio profesional son muy importantes y no se venden. Investigo lo que puedo y firmo lo que puedo defender.
- No estoy de acuerdo con:
- Los ensayos clínicos pagados que se guardan los efectos adversos.
- La investigación para la cronificación de procesos en vez de su curación.
- La investigación de tratamientos para las enfermedades o factores de riesgo más lucrativas olvidándose de las enfermedades raras y de las más prevalentes en países pobres.
- Un sistema de patentes que produce millones de muertes en los países subdesarrollados.
Cuando se acaba la interinidad
Pascuala González es una médico de familia que, tras nueve años de formar parte de nuestro equipo, se le ha acabado la interinidad. Buena compañera, su partida es una pérdida importante para nosotros.
Lo curioso es que, después de los años trabajados, se encuentra actualmente en disposición de sustituta; es decir, hoy aquí, mañana allá. Con lo que cuesta llegar a ser bueno en nuestra profesión, con los años que tienen que pasar para comprender lo verdaderamente importante de nuestro trabajo, me parece que Pascuala es hoy un recurso valioso que el sistema sanitario no lo sabe aprovechar.
Le he pedido que nos cuente su situación actual y lo que le pasa ahora por su cabeza. Y aquí lo tenéis. Tal cual ella me lo ha enviado.
La docencia MIR en MFyC vista por una DOCENTE
Desde que soy tutora de residentes de medicina familiar y comuniatria, he hecho con ellos sesiones clinicas, presentado comunicaciones, asistido a congresos e impartido alguna que otra "conferencia", como forma de comunicar nuestras experiencias, pero como los medios avanzan, esta vez en un blog, os presento el comentario, para mi muy acertado, de mi R2 que como podreís comprobar nos puede enseñar a todos docencia.
Soy una residente de Medicina Familiar y Comunitaria que comenzó esta Residencia con un enorme interés en desarrollar la faceta clínica de la medicina ya que, durante 25 años, me había dedicado profesionalmente a otros aspectos de la misma, entre ellos y sobre todo, a la docencia. Docencia en la que he aprendido que, desde los ministerios se establecen aspectos muy generales de la enseñanza (objetivos y líneas básicas de actuación) que es necesario que se concreten en las estructuras educativas regionales y en los propios centros docentes. En ellos, al final se perfilan, ajustan y adecuan a sus propias situaciones para conseguir los objetivos generales propuestos. Y, para todo ello, se ha de determinar el qué, cómo, cuándo y dónde de las distintas actuaciones, es decir:
- Los objetivos específicos para cada uno de los grandes objetivos
- Los contenidos del aprendizaje para cada uno de los objetivos.
- Los protocolos de actuación.
- Las actividades de evaluación que determinen si se han conseguido los objetivos propuestos.
Estos aspectos considero que son universales y han de estar presentes en el diseño de cualquier actividad docente que se plantee como tal, en cualquier actividad educativa para cualquier edad y con cualquier intención educativa (por ejemplo, en los programas comunitarios propios de la Medicina de Familia).
¿Qué pienso yo, a partir de estas bases, de la enseñanza que se me está dando a mí durante la residencia de Medicina de Familia?
Dejando claro que parto de la buena disposición e interés por hacerlo bien de los profesionales que integran los distintos niveles de nuestra formación, considero que existen algunas deficiencias en la programación o en los procedimientos docentes.
La enseñanza propuesta en el Programa Formativo de la Especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria elaborado por la Comisión Nacional de la Especialidad, aprobado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y publicado en el Boletín Oficial del Estado de 3 de mayo de 2005, y los RD 1146/2006 de 6 de octubre y el RD 183/2008 de 8 de febrero sirven como marco específico del desarrollo general del sistema de formación de especialistas. En ellos se plantean aspectos fundamentales, independientemente de las características concretas del programa de Medicina Familiar y Comunitaria de cada unidad docente, determinadas por la situación y disponibilidad de los medios humanos y materiales necesarios para impartirlos. De estos puntos iré comentando mis opiniones al respecto:
1. El perfil del Médico de Familia es el de un profesional para el que la persona es un todo integrado por aspectos físicos, psíquicos y sociales vinculados a un contexto familiar y social concreto, lo que le permite llevar a cabo una atención continuada al colectivo de personas al que atiende para elevar el nivel de salud de las que están sanas, curar a las que están enfermas y cuidar, aconsejar y paliar los efectos de la enfermedad, cuando no es posible la recuperación de la salud. Sobre este aspecto sé que no tengo todos los elementos de juicio, porque será necesario acabar la especialidad. Tras la formación hospitalaria, la dedicación a Atención Primaria en la rotación rural más la estancia en el Centro de Salud en el último año considero que me dará esa visión de los problemas de salud. Las horas de guardia hospitalaria y las estancias en algunas especialidades sólo permiten cumplir con una pequeña parte de este perfil profesional.
2. Las actividades educativas han de realizarse de forma integrada y secuencial desde su inicio permitiendo la aplicación en su actividad diaria de conocimientos, habilidades y actitudes adquiridas. No he sentido que existiera en este año y medio de residencia una idea de desarrollo secuencial. De hecho, en mi estancia hospitalaria no he sabido lo que se esperaba de mi en este tiempo, ni los objetivos específicos de la enseñanza, excepto estar en los diferentes servicios, ser puntual, acudir a sesiones, acatar lo que se establece unidireccionalmente y que tenemos suerte porque en otros momentos ha sido peor. Es verdad que en Programa Formativo de la Especialidad se establecen los niveles de prioridad de las actividades, pero no he conocido, excepto en contadas ocasiones o con muy determinados adjuntos hospitalarios, qué es lo que debo hacer, cuántas veces debo hacer un procedimiento bien para saber si se puede confiar en mí para realizarlo, cómo se me va a evaluar, que debo saber relacionado con un tema para derivar o trabajar con rigor científico en A. Primaria, dónde buscar información referente a temas concretos que me pueda ser de utilidad profesional, etc. Me han dicho en reiteradas ocasiones que de R1 una de las cosas que he de aprender inexcusablemente es a hacer una historia clínica perfecta, pero en muy contadas ocasiones (o especialidades) me la han corregido, me han demostrado mis lagunas o, por el contrario, me han felicitado por la realizada,…. que también es posible.
3. El eje ha de ser el Centro de Salud. La enseñanza en el ámbito hospitalario ha de ser complementaria a la realizada en Atención Primaria y estar diseñada de acuerdo a los objetivos y prioridades de ésta. Dada la diversidad de contenidos y ámbitos de formación es precisa una coordinación eficaz de las distintas áreas docentes para que no se produzcan desviaciones de los objetivos y lograr su integración. Solo puedo decir que yo no he percibido esa coordinación eficaz e integradora que establezca el camino nítido que debemos seguir los especialistas en Medicina Familiar.
4. El desarrollo de parte de la Especialidad en el ámbito hospitalario con patologías complejas e infrecuentes en Atención Primaria y alta tecnificación procedimental, obliga a definir clara y taxativamente los objetivos de aprendizaje en cada uno de los servicios, información que deben tener los tutores hospitalarios y el responsable de la unidad docente. Con esto entiendo que los distintos servicios del ámbito hospitalario comprenden que nosotros seremos especialistas de A. Primaria y tendrán claro lo que debemos y no aprender facilitando la adquisición de conocimientos, actitudes y habilidades de acuerdo a ello. Escasamente, muy escasamente, he percibido una idea clara de nuestro papel en el ámbito sanitario, cuando no un cierto desprecio “porque no son los que piensan”. Aspectos presentes en el Libro del Residente y prioritarios en el Programa Oficial como necesarios en mi aprendizaje no lo han sido para adjuntos y especialistas hospitalarios, y viceversa.
5. En cuanto a las guardias se establecen un mínimo de 3 y máximo de 5, de acuerdo a las necesidades de unidades o centros en los que se esté formando el residente, y buscando un punto de equilibrio entre la situación específica del residente y la consecución de los objetivos del programa. En cualquier caso, establece que como R1, R2 y R3 el 25% han de ser guardias en AP y el 75% hospitalarias y/o de especialidades. De R4 determina un 75% de guardias en AP y un 25% entre hospitalarias más emergencias. Las guardias en AP no deben ser sustituidas por guardias de Urgencias Hospitalarias, si ya se han cubierto las horas recomendadas en ese ámbito. Para mí, y esa sé que puede ser una opinión muy particular, me parece un número muy grande (alrededor de 100 horas semanales) dedicadas a guardias hospitalarias, que dedicaría a autoaprendizaje, a estar más tiempo en rotaciones, a sedimentar conocimientos aprendidos en cursos, a realizar trabajos de investigación, etc., sin la sensación de hacerlo todo demasiado rápido. NO es que me asuste el trabajo, es que creo que no es docente ni educativo tanta guardia con tanta presión en la misma. ¿Es eso parte de nuestro trabajo en AP? Creo que no. Entiendo que este será un problema que se solucionará cuando exista la especialidad de Urgenciólogo y la AP se desligue de la atención de urgencias.
6. Establece cinco métodos de aprendizaje entre los que se incluye el autoaprendizaje, el aprendizaje de campo, en clases, trabajo grupal y talleres.
Asimismo, establece competencias esenciales (dando importancia a la entrevista, al razonamiento y las actitudes y habilidades clínicas), relacionadas con la atención al individuo, relacionadas con la familia, con la comunidad y con la formación e investigación. Ya he expresado algo de mi opinión con respecto a esto en el punto 5. Considero que al no estar establecidos protocolos de actuación los métodos de aprendizaje dependen mucho del interés del residente o de un tutor concreto, exceptuando los cursos impartidos por la Gerencia. A mi, hasta pasado mucho tiempo de mi estancia en algún servicio hospitalario no se me informó de bibliografía de consulta, temas básicos, protocolos preestablecidos, etc. Se me ha comentado que es fallo mío no conocerlo previamente. Es posible. En cuanto a las competencias profesionales entiendo que deberíamos tener una supervisión docente que nos ayudara a desarrollar las competencias esenciales al menos, que nos observara en nuestras actuaciones y nos corrija los defectos o potencie las virtudes.
Por todo lo anteriormente expuesto, y volviendo al principio de este escrito, considero que en mi enseñanza de la especialidad es necesario establecer acciones consensuadas por todos los intervinientes en la misma:
a) Objetivos específicos claros y sus contenidos, temporalizados por años de residencia y para cada una de las especialidades o rotaciones y estancias hospitalarias, adecuados a las peculiaridades de cada residente.
b) Las actividades de aprendizaje que debemos seguir: cuáles, dónde y en qué momento anual se harán, cómo y con qué experto se realizarán, que documentación adicional se aporta, qué niveles de evidencia tienen, etc. Habrá que establecer su número para entender que estarán superadas y determinar la prioridad de realizar cada una de ellas para nuestro trabajo posterior en AP.
c) Quién nos supervisará y cómo nos evaluarán y cómo se podrá recuperar.
d) Bibliografía y recursos preestablecidos, así como funcionamiento de cada una de las estancias hospitalarias por donde se realizan las rotaciones. Perdemos mucho tiempo hasta que se aprende el funcionamiento normal de cada uno de los servicios.
Posiblemente mi mente esté excesivamente determinada por una etapa profesional, pero entiendo que sin una guía clara y establecida de antemano, una etapa formativa tan importante y costosa para el país queda a la buena voluntad del residente, a su interés, a la suerte que tenga con los adjuntos y otros profesionales con los que se cruce en su camino hospitalario y extraer el mal sabor de boca tan difundido entre los residentes de que SÓLO SOMOS MANO DE OBRA BARATA. Esta etapa se merece mucho más, es demasiado importante para una especialidad esencial del sistema sanitario nacional.
El residontocito (célula madre pluripotencial)
Los residentes de medicina de familia son como las células madres, pluripotenciales. Cuando acaban la residencia lo mismo te tapan un roto que un descosio . Una vez conseguido el titulo lo mismo te vale para trabajar en un centro de salud como médico de cabecera que hacer de Pediatra, o de urgenciologo en un SUAP, 061, puertas hospitalarias o como especialistas en salud laboral, valoradores del daño corporal o en cualquier compañía de seguros. En fin, tapando todos los déficits del sistema sanitario, y así nos va. Mientras tanto, las sociedades científicas de Atención Primaria, callan. A lo mejor es que como tenemos uno de los sistemas sanitarios de los mejores del mundo, los médicos que formamos son superhéroes. Y no es que me oponga a las salidas profesionales de estos residentes, ¡en algún sitio hay que buscarse las habichuelas!, pero, a lo mejor es la hora de redefinir la especialidad, en lugar del médico de MFyC (Medicina Familiar y Comunitaria), nos podrían denominar, el MeTAS (Medico Tapadera de los Agujeros del Sistema), porque resultaría muy ofensivo que nos llamaran el PUTAs (Medico Potencialmente Utilizable en Todas las Areas). Mientras tanto, me planteo ¿Qué hacer con mis residentes?, sigo con eso de la atención integral, integrada, continua, longitudinal, preventiva, rehabilitadora… ¿?
















