Unos que vienen y otros que se van...

Queridos nuevos Médicos de Familia, habéis llegado a puerto y os toca desembarcar, desde aquí os deseamos que iniciéis un nuevo viaje lleno de aventuras, pleno de sabiduría y que los vientos os hagan recalar en una buena dársena. Suerte y sabed que este barco sigue siendo vuestro:

Tres eran tres

Como las hijas de Elena,
Como los Magos de Oriente,
Como las tres carabelas.

Tres eran tres

Como los tres mosqueteros,
Con sus capas y sombreros,
Uno, dos y tres…

Tres eran tres

Vinieron con empuje eligiendo Vistalegre,
Sin tener nada claro si tendrían dicha o suerte.
Planta, consultas y guardias han hecho a mogollón,
Ahora salen en Mayo, airosos de este follón.

Tres eran tres

Sus tutores ya se admiran con asombro redomao:
“Parece que estos chiquillos, al fin han madurao,
¡Cuánto los hemos querido, qué bien los hemos cuidao!”

Tres eran tres

Tanto monta, monta tanto desde ahora,
La sonrisa de la musa Inmaculada,
La carita picarona de chaval,
o ese semblante imponente del hombre cabal.

Tres eran tres

Que si la ambulancia nada me asusta,
Que si para mí urgencias quiero,
Que si la consulta es lo que me gusta…

Tres eran tres

Con embeleso los juniors residentes
Los observan con asombro.
Y casi sacan a hombros,
A sus seniors precedentes.

Tres eran tres

Que dignifica mucho el trabajo
No lo niegan los presentes.
No es bueno que esté ausente,
¡Pero peor es el destajo!

Tres eran tres

De esta querida y difícil profesión,
Con premios y honores ya forman parte,
¡La medicina es más que un arte!

C.E.
¡Olé! ¡Brindo por ellos de corazón!

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

La otra cara de la inmigración

Hace unos días atendí en la consulta a una mujer ucraniana. Interesándome por su vida me contó que, en su país, era enfermera pero, hace unos seis años, la situación económica en el hospital donde trabajaba obligó a los gestores a resolver un dilema serio con sus empleados: despedir a la mitad de la plantilla o rebajarle el sueldo en el mismo porcentaje.
Según ella misma cuenta, los gestores se decidieron, con un sentido social, por la segunda opción. Aseguraron la continuidad de la plantilla, evitaron el despido de muchos y mantuvieron un mínimo nivel de ingresos en todos.
Pero esta medida solidaria no previó el efecto que sobre la economía de las familias de los trabajadores iba a causar. Resultó que, al partir de unos salarios muy ajustados ya incluso antes de la crisis, su reducción al cincuenta por ciento hizo inviable el nivel de ingresos para la prosperidad de los miembros de la familia.
Así, muchos trabajadores se lanzaron a la odisea de la búsqueda de unas mejores condiciones de vida y, algunos de ellos, sin papeles, vinieron a España a buscar trabajo. No les importó el trabajo, ni las condiciones del mismo, ni las penurias de su estancia, tan solo se esforzaban en obtener dinero para procurar un futuro digno para los hijos que dejaron en su país de origen al cuidado de las abuelas u otros familiares.
Esta mujer llegó a nuestro país tras un largo viaje en autobús de frontera en frontera, de alojamiento en alojamiento hasta que, al cabo de un mes, ella y su marido lograron afincarse en un piso compartido.
Y prosperaron, su marido trabajó en la construcción y ella como empleada de hogar. Durante cuatro años consiguieron enviar suficiente dinero para su familia y confiaban en obtener el certificado de residencia para traer a sus hijos, pero a su marido no le hicieron los contratos que debían haberle hecho, no paró de trabajar, pero sin contrato alguno.
Con la llegada de la crisis, tras seis meses sin encontrar trabajo, su marido no tuvo más remedio que regresar a Ucrania porque gastaba más dinero aquí en sobrevivir que en su país. Ella, en cambio, se quedó aquí con su trabajo de empleada de hogar que le va muy bien. Gana dinero suficiente para ayudar a los suyos y, por fin, ha obtenido la tarjeta de residencia. Trabaja entre diez y doce horas diarias y, alguna que otra noche, cuida a enfermos.
Este verano, tras más de seis años sin abrazar a los suyos, ha conseguido el suficiente dinero para un billete de avión de ida y vuelta.
En estos seis años, es la primera vez que utiliza el sistema sanitario y, ni siquiera en esta ocasión, ha precisado el consumo de fármacos ni exploraciones complementarias.
Creo que es bueno recordar a la inmigración en estos momentos de crisis, tanto a la que se ha marchado como a la que se queda

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS

Un control estricto de la glucemia podría no perjudicar a los diabéticos

Un nuevo análisis del estudio ACCORD refuta la relación entre la terapia intensiva y un mayor riesgo de muerte.

Actualmente, en todos los foros de diabetes se discute hasta donde se debe bajar las cifras de HbA1c, fomentándose el debate a través de los resultados de los últimos estudios sobre tratamiento intensivo: ACCORD, ADVANCE y VADT, hasta tal punto que los “popes” de esta enfermedad han lanzado a quien, cuando y de qué manera se debe proceder:

• Enfermedad microvascular: el descenso de la A1c por debajo del 7% reduce las complicaciones microvasculares y neuropáticas de la diabetes tipo 1 y 2 (Clase I nivel de evidencia A).

• Enfermedad macrovascular: los estudios en pacientes con diabetes tipo 1 y 2 no mostraron que la reducción de A1c por debajo del 7% sea beneficiosa, salvo que la diabetes no haya sido de larga duración (Clase IIb evidencia A).

• Se puede reducir la A1c a < 7% en pacientes sin tendencia a la hipoglucemia cuando tienen diabetes de corta duración, adecuada expectativa de vida y ausencia de ECV significativa (Clase IIa, nivel de evidencia C).

• En los pacientes con antecedentes de hipoglucemia severa, expectativa de vida limitada, complicaciones micro o macrovasculares, situaciones comórbidas importantes y diabetes de larga duración, no se recomienda reducir la A1c por debajo del 7% (Clase IIa, nivel de evidencia C).

La cuestión es tal que cuando una investigación no da los resultados esperados hay que buscar explicaciones o culpables para ello y eso es lo que parece que piensan los autores del estudio ACCORD, recordemos que este estudio se interrumpió en 2008 cuando los investigadores notaron un aumento en las muertes en el grupo de los diabéticos de tipo 2 que estaban siendo tratados intensivamente para reducir los niveles de azúcar en la sangre a niveles cercanos a los normales.

Ahora, un nuevo análisis de datos de ese estudio ha concluido que una reducción rápida de los niveles de glucosa no fue la causa del aumento en el riesgo de mortalidad, aunque los investigadores lograron excluir la gestión intensiva de la diabetes de su lista de sospechosos, todavía no tienen claro qué factores podrían haber tenido que ver. Los resultados del estudio aparecen en la edición de mayo de Diabetes Care. "Me parece que lo que este artículo revela es que simplemente ni la reducción de la A1C ni el mejor control de la glucosa explican los mayores índices de mortalidad. Lo que tranquiliza bastante. Muestra que mucha gente puede alcanzar un buen control de la glucosa", ha comentado el Dr. David Kendall, director médico y científico de la Asociación Estadounidense de Diabetes. El punto, según Kendall es que "no hay razón para cambiar las recomendaciones objetivo para el control de la glucosa para la mayoría de las personas".

Entretanto, Riddle, uno de los autores, agregó que "mucha gente del ACCORD se le había diagnosticado diabetes años antes y ya estaban sufriendo complicaciones".
!A lo mejor es que los ensayos clínicos hay que hacerlos con preenfermos!

¿Cómo fueron tratados estos pacientes? No se trata de responder con que fármacos, sino si el enfoque de tratamiento fue única y exclusivamente el de intentar bajar las cifras de glucemia y Hb A1c a toda costa obviando el tratamiento integral del paciente o es más, ¿se tuvo en cuenta el entorno biopsicosocial del paciente?, ¿hasta qué punto la calidad de vida del paciente se puede considerar buena si para conseguir una Hb A1c objetivo este debe ser conseguido a expensas de las hipoglucemias?

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • RSS