Esta mañana ha tenido lugar la conferencia de apertura a cargo de G. Perseghin; endocrinólogo italiano, más concretamente de Milan. Ha hablado sobre La grasa ectópica: el resultado de la interacción entre la resistencia a la insulina y el metabolismo energético. Al parecer la resistencia insulínica conlleva un deposito ectópico de grasa a nivel muscular y en el hígado, y más recientemente también se ha observado a nivel del musculo cardiaco provocando un desorden tanto metabólico como funcional.
Después me he ido a la mesa sobre Educacion en diabetes. Allí se ha presentado el trabajo sobre el programa educativo DESMOND, se trata de un programa de educación estructurada para los pacientes recién diagnosticados con diabetes tipo 2. El programa responde a los criterios establecidos por el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido. Se evalúa la prevención y los costes a largo plazo sobre la eficacia del Desmond en comparación con la atención habitual. La estimación de costes a largo plazo y los beneficios, incluyen el impacto sobre el tratamiento, los eventos cardiovasculares y la calidad de los años de vida. Los efectos de la intervención tienen algún efecto sostenido de hasta 3 años lo que avala la rentabilidad del programa.
Esto ha sido obra de los ingleses, posteriormente los austriacos nos han deleitado sobre El impacto económico de un programa educativo en diabetes, tras una serie de algoritmos matemáticos para explicar el método utilizado llegan a la conclusión que la educación estructurada en la diabetes trae un rendimiento considerable de la inversión en términos de reducción de costos mejorando la calidad de años de vida. La educación proporciona beneficios que se pueden convertir a términos monetarios. Al final aconsejan que la eficacia financiera de la educación del paciente debe ser percibida por los proveedores de atención de la salud (políticos/jefes) en los planes de salud de la UE.
En resumen, que educar al personal es rentable, lo malo es que todo esto cuesta dinero y estamos en un sistema basado en tapar parches y la prevencion es harina de otro costal.
2º dia en el congreso del azucarillo
Estamos de congreso
Paisanos de La Flota, como decia Tarradellas, ¡Ya estoy aquí!, y como diría uno de nuestro pueblo “hostias, pijo ¡Qué bonico es esto!”
Primer día de congreso y como es habitual en estos casos la industria luce sus mejores galas. No hay laboratorio que se precie que no haya montado su simposio satélite: que si existen nuevos horizontes para comprender el manejo lipídico de los pacientes tipo 2, que si se puede cambiar el curso de la diabetes con tratamientos modernos, que cómo salvar obstáculos en el control glucémico, que si la reabsorción renal de la glucosa: un destino emergente en el tratamiento de la DM 2, que si se puede mejorar el control glucémico minimizando las hipoglucemias, que hay que aprender a gestionar las insulinas…, así pues y como era de esperar cada mochuelo a su olivo. En fin mañana será otro día.
Píldora para el día siguiente (con y sin metáfora)
No dejan de sorprenderme los ríos de tinta y comentarios que en estos días ocupan los medios de comunicación con motivo de la liberalización de la venta en farmacias de la píldora postcoital. Este es uno de esos temas que activan la feria de lo mediático en donde todo el mundo podría callarse porque ya se sabe su opinión pero nadie se aguanta. Como era de esperar los colegios de médicos se oponen (¡solo el médico puede recetar!), los de farmacéuticos están a favor (¡solo nos mueve nuestra voluntad de servicio sanitario!), los diarios y radios conservadores nos alarman sobre sus riesgos mientras que para los progresistas es un logro social. Y así podría continuar recogiendo las valoraciones de todo el circo mediático-político que nos ha tocado sufrir por vivir en la época y en el país que vivimos. Pero, ¿por qué tenemos esta polémica?
En primer lugar, a mí, como médico de familia que he recetado la píldora cuando una paciente me la ha pedido y que a la vez he procurado aportar información sobre anticoncepción y captar a la paciente para el programa de planificación familiar, me parece que la decisión del gobierno es una pérdida de calidad en la atención. Ahora bien, entiendo que “no todo el monte es orégano” y que en el sistema sanitario hay comportamientos médicos de lo más variopinto. En el binomio accesibilidad-calidad, no sólo se ha optado por el primero, sino que se ha dado un salto que no deja de ser un órdago al proceso asistencial al sustituir al médico por el farmacéutico.
En segundo lugar, creo que la píldora es un medicamento y, por lo tanto, sujeto a contraindicaciones y efectos indeseables que, si bien son mucho menos frecuentes de lo que nos alarman quienes se oponen a su uso y siempre menos peligrosos que un embarazo no deseado, es necesario valorarlos dentro de un contexto biopsicosocial.
Lo que me parece aberrante es que la discusión sobre la venta libre aparezca con la píldora postcoital, que no es un problema de salud pública y que solo pretende solucionar problemas de salud individual, y no surja con otros medicamentos potencialmente peligrosos que reciben el mismo tratamiento legal como el ácido acetilsalicílico [Aspirina® ] (hemorragias digestivas), la acetilcisteína [Fluimucil® ] (broncoespasmos), famotidina (cuidado en lactancia), loperamida [Imodium® ] (cuidado en diarreas bacterianas), etc.
En tercer lugar, por el contrario, sí que hay verdaderos problemas farmacológicos de salud pública en los que, al parecer, nadie se interesa, como el abuso de antibióticos en la población española que, en muchas ocasiones, son proporcionados desde la misma farmacia sin receta médica.
Entonces, si hay una disminución de la calidad de la atención, si es un medicamento, si afecta a la salud individual y hay otros muchos medicamentos de venta libre potencialmente peligrosos, si hay problemas de salud pública relacionados con el abuso en el consumo de medicamentos, ¿de qué estamos hablando en este caso de la píldora postcoital?
Pues de nada de eso, unos y otros, tirios y troyanos, están hablando (aunque es posible que no lo sepan) del derecho de una mujer a recibir una medicación de urgencia que se puede ver dañado por el derecho de un médico a la objeción de conciencia sin que los responsables (presentes y futuros) de la atención sanitaria afronten el problema con rigor y prefieran parchearlo con soluciones insatisfactorias pero que dan mucho juego mediático.
Tal vez convendría releer la entrada “El derecho a la objeción de conciencia” publicada en este blog el 10 de agosto.
Día Mundial del Alzheimer
Hoy se celebra el Día Mundial del Alzheimer y desde nuestro blog queremos elogiar la encomiable labor de algunas de las asociaciones sociosanitarias y grupos de autoayuda que llegan donde no puede llegar el sistema sanitario. Están ayudando a muchos enfermos y a sus familiares y son un recurso que el médico de familia ha de conocer y ofrecer a sus pacientes.
Para conmemorarlo, incluimos a continuación un artículo de un médico de familia, Alfonso Miguel Muñoz Ureña, que salió publicado en un diario regional (La Verdad) y que más tarde fue incluido en una recopilación de artículos que, bajo el título de "Hablamos con nuestros pacientes", publicó en 2007 la Sociedad Murciana de Medicina Familiar y Comunitaria
GRUPOS DE AUTOAYUDA
-Doctor, mi madre desde hace días dice y realiza cosas impropias, no coherentes, se le olvida apagar el fuego, necesita ayuda para vestirse, no camina bien,... Mándemela al especialista.
La hija de nuestra paciente, “cuidadora” de referencia, nos demanda una asistencia médica para una serie de síntomas que aparecen en su madre de forma progresiva, pero que cambia la vida de toda la familia. Tras una evaluación diagnóstica, en consulta de Atención Primaria y Hospitalaria, es diagnosticada y tratada de Enfermedad de Alzheimer. Pero a la semana...
-Doctor, mi madre sigue igual o peor, yo no puedo asistirla, no tengo más familia que mi marido y mis hijos. Ella se encargaba de cuidarlos y llevarlos al colegio. Pienso que no estoy preparada para esta situación.
-Además de ponerte en contacto con la Trabajadora Social y con las posibles ayudas a las que pudieras tener derecho, creo que sería conveniente que contactaras con una asociación de enfermos de Alzheimer, que suelen crear Grupos de Autoayuda.
-¿Asociación de enfermos?, ¿Grupos de Autoayuda?, ¿qué es eso?
-Suelen ser grupos reducidos de personas que se ayudan mutuamente en el problema que les afecta, trabajan de forma voluntaria, y se reúnen periódicamente.
-¡Ah!, son médicos y enfermeros que nos informan,...
-No exactamente, los profesionales sanitarios suelen actuar como asesores, dando sesiones, charlas, orientaciones,... pero sólo son miembros de un Grupo de Autoayuda si, como personas que pertenecen a una comunidad, son y/o están afectados de un problema, unas inquietudes e intereses que comparten con otras personas. Es decir, un profesional sanitario, como persona que es, puede enfermar o tener una motivación similar a otros miembros de la comunidad, pasando a formar parte de un Grupo de Autoayuda en el que, aunque aporte sus conocimientos y experiencias, sería un interesado y un integrante más del mismo. Esto hay que diferenciarlo de los profesionales sanitarios que colaboran como asesores u orientadores en un Grupo de Autoayuda.
-¿Usted cree que me pueden ayudar?
-Son personas que han sufrido o sufren la misma situación, y te van a dar un apoyo emocional importante. También te informan y asesoran sobre los servicios asistenciales disponibles, tanto sanitarios como no sanitarios. Además, podrás participar en actos sociales, que organizan con la finalidad de evitar el aislamiento de sus miembros.
-Pero, si yo no tengo tiempo para nada, ¿cómo voy a asistir a reuniones periódicas?
-Éste es uno de los principales problemas de la funcionalidad de estos grupos, la no asistencia. Pero te pueden enseñar a tener tiempo libre y a dedicar tiempo a tu salud. La salud del cuidador suele empeorar con respecto a otras personas que no tienen tu condición. Se puede asegurar que las personas que participan en estos grupos se adaptan mejor a sus problemas, de hecho, las personas que son más activas dentro de la organización son los que adquieren una mejor situación de salud (“principio terapéutico de la ayuda”).
-No sé, no sé,... no veo muchos beneficios en participar en un grupo de éstos, que usted llama de autoayuda, si yo no soy médico ni enfermera, ¿cómo voy a cuidar bien a mi madre?
-Entre los efectos positivos que pueden aportar estos grupos para el cuidado de tu madre están el aumento del sentimiento de autocompetencia, es decir, vas a sentir que estás más capacitada para cuidarla, vas a aumentar en conocimientos y comprensión de la enfermedad, te van a ayudar a realizar un uso más racional de los servicios sanitarios y de los medicamentos, y, en definitiva, va a reducirte los sentimientos como la angustia y y la fobia a actuar ante determinadas situaciones y va a aumentar tu seguridad. Por consiguiente, vas a conseguir un beneficio importante en el cuidado de tu madre, que creo que es tu principal preocupación.
-En la televisión he visto asociaciones de las que me dice y parecen políticos, critican y reivindican mucho.
-Por lo que veo, eres bastante observadora y crítica, lo cual me alegra, ya que podrás tomar una decisión con más garantías. Con respecto a tu observación anterior, he de decirte que otras de las funciones que desempeñan estos grupos son reivindicar servicios asistenciales nuevos y la mejora de los existentes, solicitar fondos de investigación y emprender acciones de sensibilización sobre su problema dirigidas a profesionales sanitarios, políticos, científicos y ciudadanos en general. (Estas funciones de los Grupos de Autoayuda pueden ser las más llamativas en ocasiones, por ser las más divulgadas).
-Y estos grupos, ¿no serán sectas?
-¡No mujer!, una secta es un grupo de personas que comparten una idea política, religiosa o de otra índole, que se aparta de lo comúnmente establecido. Estos Grupos de Autoayuda son personas que, por su inquietud, por no resignarse ante un problema de salud, por existir un déficit asistencial en el sistema sanitario ante su situación y, en definitiva, por mejorar su calidad de vida deteriorada por un menoscabo previo, se han reunido y han formado un voluntariado, una asociación y dentro de ésta un Grupo de Autoayuda. Son personas de nuestra propia comunidad que comparten un problema de salud. Estas Asociaciones deben registrarse y darse de alta en la Comunidad Autónoma, cumpliendo una serie de requisitos y formularios. (En la página web de la Comunidad Autónoma (www.carm.es) se pueden consultar estos requisitos, así como un listado de todas las asociaciones registradas).
Gracias a este supuesto problema clínico y finalmente sociosanitario, que seguro verás reflejado en situaciones cercanas a ti, e incluso puede o podría afectarte directamente por su elevada frecuencia, te he podido describir las características y ventajas de los Grupos de Autoayuda. Pero, aparte de la demencia, existen muchos otros motivos para formar, participar, asociarse e integrarse en un Grupo de Autoayuda, desde problemas más conocidos o más populares como ludopatía, alcoholismo, anorexia nerviosa, Síndrome de Down, inmigración, diabetes, déficit de atención, esclerosis múltiple, sordera, ceguera, cáncer, SIDA, enfermedad de Parkinson, enfermo renal, paraplejía, etc… a problemas menos conocidos popularmente como la enfermedad de Niemann Pick, enfermedad de Fanconi, síndrome de X frágil, etc.
Los cambios en la sociedad actual y en la comunidad en la que tú vives, con falta de tiempo libre, aumento en la movilidad geográfica, pérdida de redes sociales como la familia, vecinos y amigos, así como el aumento de esperanza de vida, con aumento del envejecimiento de la población y aparición de discapacidades, pueden producir un aumento en la aparición de los Grupos de Autoayuda.
Ante esta situación, la comunicación y la información aportada por tu médico de Atención Primaria sobre estas Asociaciones y Grupos de Autoayuda debe adquirir un papel relevante.
En este artículo, he querido omitir el nombre de cualquier Asociación, para evitar dejar fuera a ninguna.
No puedo ni quiero finalizar sin agradecer a todas las Asociaciones y a todos los Grupos de Autoayuda la labor social que realizan, señalar el importante recurso comunitario que representan, e invitarte, lector, a aproximarte y solicitar información si precisas de alguna de ellas.
El médico, ¿Así nos ven?
Correo enviado por la Dra Y. de la Torre.
El Médico es el profesional al que llamamos para que confirme el diagnóstico que previamente nos hemos hecho.
Si coincide con nosotros, nos preguntamos por qué lo hemos llamado; si no coincide, dudamos de su valor.
Si nos receta, pensamos que es mejor que el organismo se defienda solo.
Si no nos receta, pensamos cómo es que se nos va a pasar la enfermedad.
Cuando nos curamos, nos enorgullecemos de nuestra naturaleza.
Cuando nos empeoramos, maldecimos la torpeza del Médico.
Si el Médico es joven, decimos que no puede tener experiencia.
Si es viejo, que no debe estar actualizado.
Si sabemos que va al teatro, que no se da tiempo para estudiar.
Si no sabe nada de teatro, que es un unilateral que desconoce la vida.
Si se viste bien, que quiere nuestro dinero para lujos.
Si se viste mal, que no trabaja porque no sabe nada.
Si viene varias veces, pensamos que acrecienta las visitas porque quiere aumentar sus honorarios.
Si viene discretamente, que abandona al enfermo.
Si nos explica lo que tenemos, que nos quiere sugestionar.
Si no nos explica, que no nos considera suficientemente inteligentes para entenderlo.
Si nos atiende enseguida, creemos que no tiene pacientes.
Si nos hace esperar, que no tiene método.
Si nos da el diagnóstico de inmediato, que nuestro caso es fácil.
Si tarda en dárnoslo, que carece de ojo clínico.
El Médico es el máximo pretexto de nuestra disconformidad.
Sulfonilureas y mortalidad en pacientes con IAM previo
Sulfonylureas Linked to Increased Mortality in Patients With Prior MI
Tina K. Schramm
Four widely prescribed oral sulfonylurea drugs are associated with significantly increased risk of all-cause mortality, compared with metformin in type 2 diabetic patients having a history of MI, according to a comprehensive Danish national cohort study.
The study included all Danish adults with a prior MI who started on oral glucose-lowering monotherapy during 1997-2006. The conclusion: Glimepiride, glyburide, glipizide, and tolbutamide were associated with 33%-43% higher mortality risk than was metformin, Dr. Tina Ken Schramm said at the annual congress of the European Society of Cardiology.
In contrast, single-agent gliclazide and repaglinide had all-cause mortality risks similar to metformin.
“The clinical implication of this is that metformin, gliclazide, and repaglinide appear superior to other single-drug treatments received. We believe that metformin in general should be part of the treatment of type 2 diabetes to reduce mortality, but gliclazide and repaglinide may be good alternatives,” said Dr. Schramm of the Heart Center at Copenhagen University National Hospital.
Metformin deserves the nod as the first-line agent on the basis of the results of the landmark United Kingdom Prospective Diabetes Study, which convincingly established the drug as the safest glucose-lowering agent available, she added.
Out of the total Danish population of roughly 4.1 million, 107,870 type 2 diabetic individuals initiated monotherapy with a glucose-lowering agent during the 9-year study period. Among them were 9,135 with a prior MI, who formed the population for this study.
Glimepiride was the most widely prescribed of the glucose-lowering medications in Denmark, being used by 43% of subjects. Next came metformin (32%), glyburide (13%), glipizide and gliclazide (7% each), tolbutamide (6%), and repaglinide (2%). Acarbose was prescribed as monotherapy in only 44 patients nationwide – far too small a number to allow meaningful results. Similarly, the thiazolidinediones, which in Denmark are not recommended therapy in this clinical setting, were used too seldom to draw any conclusions, Dr. Schramm explained.
Metformin served as the comparator in determining all-cause mortality risks for the other oral glucose-lowering agents in a multivariate analysis adjusted for age, gender, years of diabetes, cardiovascular medications, and socioeconomic status.
Audience members asked if confounding was a potential issue in the study – that is, perhaps patients on drugs other than metformin were sicker, or had previously been on metformin but proved intolerant or unresponsive to it. Dr. Schramm replied that it’s unlikely, since when she performed a subanalysis restricted to those patients starting their first-ever glucose-lowering agent the results were unchanged.
She undertook the study because most prior studies of oral glucose-lowering medications did not look beyond glucose-lowering efficacy in terms of outcomes.
Dr. Schramm reported having no financial conflicts of interest regarding the study.
Una película
Estas vacaciones he visto Anticristo, una película compleja, densa, poliédrica, con más esquinas que un laberinto y en donde en cada una de ellas hay una butaca en la que sentarse a reflexionar.
La película comienza introduciendo al espectador en la reacción de duelo que sufre una pareja al perder a su hijo, un inicio prometedor y muy interesante para un médico de familia que sabe que este es uno de los temas con los que ha de enfrentarse frecuentemente en su consulta. Pero el duelo se prolonga más allá de lo habitual y entra en un proceso patológico en el que impera la angustia de la pareja (bien transmitida al espectador) hasta que, poco a poco, nos va descubriendo una psicopatología de base, brutal, de proporciones inauditas, que conduce a una violencia desproporcionada.
Lars Von Trier es un director diferente, que crea su propio lenguaje, un innovador de la técnica narrativa, un genio en el uso de los recursos cinematográficos aplicándolos con sentido al desarrollo de una historia para transmitir sensaciones al espectador.
No es una película fácil y no la recomiendo a quien busque solo entretenimiento; para eso ya está Hollywood. Pero, hace unas tres semanas que la he visto y aún quedan en mi retina las imágenes de su prólogo y, en mi mente, aún resuena el aria Lascia ch'io Pianga de la Ópera Rinaldo de Hendel.
Paren el mundo, que yo me bajo

Hasta aquí he llegado, ni un paso más con lo de la gripe. Y digo bien: la gripe, me da igual estacional que A (por cierto, las pandemias las produce el virus de la Influenza A). Una vez desarticulada la trama farmacéutica, política y mediática, una vez que el que ha querido informarse lo ha hecho, una vez que Juan Gérvas y el Equipo Cesca han elaborado una carta para la Ministra de Sanidad y la blogosfera ha publicado ese magnífico documento Gripe A: ante todo mucha calma, ya hasta me sobran las últimas recomendaciones del ministerio. Ya tengo toda la información y, por lo tanto, ya he elaborado mi opinión y mi pauta de actuación. Y, además, no pienso colaborar más en la maniobra de confusión y alarma social que se está creando. A partir de ahora, daré personalmente información a mis pacientes y, a lo sumo, mi EAP elaborará un documento pensado para los usuarios del centro de salud.
Un matiz de despedida del tema. Las recomendaciones higiénico-preventivas con las que se están bombardeando a la población están muy bien, son saludables en cualquier momento y con cualquier infección vírica de vías altas; pero vamos a ser claros, no van a impedir la pandemia y dudo que nadie consiga con ellas evitar su contagio porque:
a) la gripe se contagia desde las 24 horas previas al comienzo de los síntomas hasta 5 días después
b) nadie va a estar libre de que alguien tenga un estornudo no recomendado en un vagón del metro, en un autobús, en un ascensor, en la sala de espera del centro de salud,…
Entonces, para los pobres resultados que caben esperar, ¿no sería mejor desdramatizar e informar de los síntomas y del tratamiento? Estoy preparado y espero que me lleguen muchos pacientes gripe, pero atender a su vez a los pacientes con TOC (Tr. Obsesivo-Compulsivo del tipo de exagerar el lavado de manos, etc), para eso… no sé, no sé
GRACIAS
Hoy ha sido el primer día de consulta tras tres semanas de vacaciones.
.-¿Y, como estaba el barco?
.- Abarrotáo, lleno hasta la bandera. (Abarrotar: Cargar un buque aprovechando hasta los sitios más pequeños de su bodega y cámaras, y a veces parte de su cubierta.)
Los pacientes como siempre, una hipertensión descontrolada, la ganancia de peso tras las vacaciones, los dolores artrósicos que no ceden, la ansiedad desmedida, la embarazada que se marea, el diabético que sigue sin querer insulinizarse…, aunque hoy algo ha cambiado. Tras expresar su(s) motivo(s) de consulta y satisfacer su demanda en la medida de lo posible, la interpelación final ha sido:
.-¿Y qué me puede decir de la gripe A?
Afortunadamente contaba con una nueva herramienta de trabajo: leer y comentar con los pacientes los contenidos de http://gripeycalma.wordpress.com/informacion-publico-general/ me han ayudado a resolver sus dudas y sobre todo ellos han captado de manera satisfactoria la palabra CALMA. A todos aquellos que estáis trabajando en este tipo de documentos mis más sinceras felicitaciones y muchas gracias.
La vida sigue igual
Dentro de esa rutina pones en orden el correo y te preguntas ¿Qué habrá ocurrido por el mundo de la blogosfera? De 119 entradas leídas el 42% hacen referencia a la gripe A, si bien es cierto que hay una entrada que se repite en las diferentes bitácoras, me refiero a esa gran iniciativa de crear un documento conjunto informativo (http://gripeycalma.wordpress.com/) sobre esta gripe, iniciativa que desde este momento este blog felicita y se adhiere. Parece que este año, la gripe esta, le ha quitado el puesto en el ranking de noticias al famoso síndrome postvacacional. Y aquí estamos, viendo que cada día el político de turno modifica los grupos de riesgos, establece calendarios para nuevas estrategias, se felicita por la inversión realizada en la compra de vacunas y antivirales… pero de seguridad y eficacia de la vacuna ni una puñetera palabra. En fin, que como decía el Julito Iglesias “la vida sigue igual”. Y si no hubiera gripe A ¿de qué se hubiera escrito?






