La tarde del dia uno, estuvo dominada por la mesa sobre “Diabetes y cáncer”, el Freud Hall estaba a reventar. Los diabéticos presentan un incremento del riesgo de cáncer que se atribuye al hiperinsulinismo y/o a la resistencia a la insulina. Se hizo un repaso con la exposición de diferentes metaanálisis sobre los fármacos orales observando que las Sulfonilureas incrementan este riesgo mientras que metformina y glitazonas lo disminuyen. Sin embargo, el plato fuerte venia dado por el papel que pude jugar la insulina y más concretamente, la glargina, en este hecho. Se presentaron datos de los cuatro estudios retrospectivos , ya conocidos,(http://www.diabetologia-journal.org/cancer.html) que incluyen un total de 301.136 pacientes tratados con insulina en Alemania, Suecia y Gran Bretaña y que sugieren que la insulina glargina, Lantus ,puede aumentar el riesgo de cáncer. La asociación se observó en particular para el cáncer de mama, pero el riesgo absoluto es pequeño. El estudio más grande de Alemania encontró una diferencia de aproximadamente un diagnóstico de cáncer adicional por cada 100 personas que tomaron Lantus en comparación con los de insulina humana.
¿Como se relaciona la insulina glargina con el cancer?
La insulina puede unirse a dos receptores diferentes en la superficie de las células – el receptor de insulina y el IGF-1 (insulin-like growth factor 1). El primero causa principalmente reducción de la glucosa mientras que la segunda sobre todo induce la proliferación celular.
El hecho es que los llamados análogos de insulina, tienen una estructura que los hacen más propensos a unirse a los receptores de IGF-1, lo que podría explicar su relación de cáncer.
La postura de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), es la conocida y publicada con anterioridad http://www.emea.europa.eu/humandocs/PDFs/EPAR/Lantus/40847409en.pdf:
¿Como se relaciona la insulina glargina con el cancer?
La insulina puede unirse a dos receptores diferentes en la superficie de las células – el receptor de insulina y el IGF-1 (insulin-like growth factor 1). El primero causa principalmente reducción de la glucosa mientras que la segunda sobre todo induce la proliferación celular.
El hecho es que los llamados análogos de insulina, tienen una estructura que los hacen más propensos a unirse a los receptores de IGF-1, lo que podría explicar su relación de cáncer.
La postura de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), es la conocida y publicada con anterioridad http://www.emea.europa.eu/humandocs/PDFs/EPAR/Lantus/40847409en.pdf:
de momento no hay datos concluyentes para tal aseveración y no hay necesidad de cambiar los tratamientos utilizados hasta la fecha. Con este fin Sanofi plantea la realización de un nuevo estudio, con el asesoramiento y vigilancia de expertos e instituciones independientes, que contribuya a la resolución de este debate.
Y con esto y un bizcocho, a coger el avion a las ocho.







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