Cada vez somos más los habitantes de la blogosfera. Cada vez, esta forma de comunicación va penetrando en nuestras vidas, en nuestro trabajo, en nuestro ocio…
Hace ya tiempo que apostamos por un sistema abierto de intercambio de información y opiniones, con las mínimas restricciones posibles, sin el sometimiento a las normas editoriales de las revistas de divulgación científica, a la selección de la información por parte de sus consejos de redacción o a la ideología predominante de los grupos de presión que se esconden tras de ellas.
Internet está cambiando las reglas del juego y no sólo en el copyright de las artes; también de la ciencia y la difusión de la información científica. Entiendo que su mayor aporte es el acceso gratuito a la misma, bien directamente (porque las fuentes primarias lo son) o bien indirectamente (porque los lectores de las fuentes de pago nos hablan de ello generosamente)
Todavía recuerdo cuando, para cualquier pequeña investigación, teníamos que elaborar un perfil de palabras clave (¡Ay! el tesauro) que enviábamos al ICYT , que nos devolvía una primera búsqueda en resúmenes sobre la que teníamos que circunscribir más nuestras necesidades antes de solicitar una copia de los originales.
¡Y cuando llegó el CD-ROOM! ¡Qué lujo para la Universidad! ¡Cuánto tiempo ahorrábamos!
¿Os acordáis cuando teníamos el privilegio de acceder a Medline y al IME ?
Cómo nos ha cambiado la investigación y los problemas clínicos cuando, en apenas segundos, accedemos metabuscadores como Excelencia Clínica o Trypdatabase, o a sumarios de evidencia como Preevid, Clinical Evidence, Uptoday, GuiaSalud o a síntesis de evidencia cómo la Cochrane Plus por poner algunos ejemplos. ¡Cómo nos resuelven los problemas de la práctica clínica, de docencia o de investigación!
Pero valorando en su justa medida todo lo anterior, qué bueno es poder interactuar a la vez que accedes a la información, reflexiones o comentarios de quienes se nutren de estos u otros recursos y comparten con muchos y de manera gratuita sus informaciones.
La blogosfera no es solo un lugar de encuentro y participación, es también un sitio para la actualización, donde compartir una información que, sin que el lector la esté buscando, le va a venir bien conocerla. Es mantenerse selectivamente informado, siendo tú mismo el que defines y personalizas tus fuentes en función de gustos y necesidades.
Es curioso cómo se van definiendo los blogs que te interesan. Al principio vas seleccionando al azar y, poco a poco, eliminas unos y añades otros para, al final, reflexionar sobre que, tu selección, está formada por autores con los que compartes una visión cosmológica de la sanidad y la salud. Visión que no tiene necesariamente que corresponder con una única ideología pero sí con una manera de ver las cosas.
Esta es la única forma de interpretar el nexo común que engloba mi cuadro general de blogs a los que estoy suscrito y de los que os enlazo con alguno de ellos: ATensión Primaria, El bálsamo de Fierabrás, El nido del Gavilán, El Supositorio, Equipo CESCA, Grupo MBE de la SMUMFYC, Hemos leído, La Momia que Habla, La Pella de Gofio del Dr.Bonis, Médico Crítico, Pediatría Basada en Pruebas, Por la tangente (del seno), Primum non nocere, Salud comunitaria, Salud con cosas, Saludyotrascosasquecomer o Sano y salvo . Disculpad el resto de blogueros que no os haya nombrado, pero esto de la blogosfera es cada vez más grande. No obstante os recogemos en la lista de blog recomendados en esta misma página.
Bien, pues esta lista, que incluye a 42 blogs, podría ser imposible de manejar sin herramientas diseñadas para facilitar esta labor. Yo utilizo para ello Google Reader que es una aplicación que, para entendernos, me sirve para presentarme a modo de revista, todas las entradas de los autores que me interesan.
Imagínate que te pudieras elaborar tu propia revista, genuina y personal, con los artículos de los autores que te interesan, incorporando a la información científica que consideres más adecuada, todos aquellos elementos que te gustaría tener como podría ser humor, la fotografía social, otras formas de enfocar las noticias o, yo qué sé, autodefinidos. El resultado final es tu revista, que puedes cambiar a tu antojo y añadir o eliminar lo que te apetezca y, encima, a través de la que puedes interactuar con quienes consideran que tus ideas pueden ser interesantes. Esto es Google Reader y voy a explicar cómo usarlo:
El único requisito previo es que tengas un correo de gmail, algo fácil de conseguir mediante Google (Cuenta Google). Basta con que sigas los pasos y te crees uno. Una vez que lo tienes:
1. Seleccionar “Acceder” a tu cuenta desde Google.es
8. Al final te aparece tu “revista”. Que te informa de las entradas que aún no has leído (en negrita) y las que sí (normal)
Hace ya tiempo que apostamos por un sistema abierto de intercambio de información y opiniones, con las mínimas restricciones posibles, sin el sometimiento a las normas editoriales de las revistas de divulgación científica, a la selección de la información por parte de sus consejos de redacción o a la ideología predominante de los grupos de presión que se esconden tras de ellas.
Internet está cambiando las reglas del juego y no sólo en el copyright de las artes; también de la ciencia y la difusión de la información científica. Entiendo que su mayor aporte es el acceso gratuito a la misma, bien directamente (porque las fuentes primarias lo son) o bien indirectamente (porque los lectores de las fuentes de pago nos hablan de ello generosamente)
Todavía recuerdo cuando, para cualquier pequeña investigación, teníamos que elaborar un perfil de palabras clave (¡Ay! el tesauro) que enviábamos al ICYT , que nos devolvía una primera búsqueda en resúmenes sobre la que teníamos que circunscribir más nuestras necesidades antes de solicitar una copia de los originales.
¡Y cuando llegó el CD-ROOM! ¡Qué lujo para la Universidad! ¡Cuánto tiempo ahorrábamos!
¿Os acordáis cuando teníamos el privilegio de acceder a Medline y al IME ?
Cómo nos ha cambiado la investigación y los problemas clínicos cuando, en apenas segundos, accedemos metabuscadores como Excelencia Clínica o Trypdatabase, o a sumarios de evidencia como Preevid, Clinical Evidence, Uptoday, GuiaSalud o a síntesis de evidencia cómo la Cochrane Plus por poner algunos ejemplos. ¡Cómo nos resuelven los problemas de la práctica clínica, de docencia o de investigación!
Pero valorando en su justa medida todo lo anterior, qué bueno es poder interactuar a la vez que accedes a la información, reflexiones o comentarios de quienes se nutren de estos u otros recursos y comparten con muchos y de manera gratuita sus informaciones.
La blogosfera no es solo un lugar de encuentro y participación, es también un sitio para la actualización, donde compartir una información que, sin que el lector la esté buscando, le va a venir bien conocerla. Es mantenerse selectivamente informado, siendo tú mismo el que defines y personalizas tus fuentes en función de gustos y necesidades.
Es curioso cómo se van definiendo los blogs que te interesan. Al principio vas seleccionando al azar y, poco a poco, eliminas unos y añades otros para, al final, reflexionar sobre que, tu selección, está formada por autores con los que compartes una visión cosmológica de la sanidad y la salud. Visión que no tiene necesariamente que corresponder con una única ideología pero sí con una manera de ver las cosas.
Esta es la única forma de interpretar el nexo común que engloba mi cuadro general de blogs a los que estoy suscrito y de los que os enlazo con alguno de ellos: ATensión Primaria, El bálsamo de Fierabrás, El nido del Gavilán, El Supositorio, Equipo CESCA, Grupo MBE de la SMUMFYC, Hemos leído, La Momia que Habla, La Pella de Gofio del Dr.Bonis, Médico Crítico, Pediatría Basada en Pruebas, Por la tangente (del seno), Primum non nocere, Salud comunitaria, Salud con cosas, Saludyotrascosasquecomer o Sano y salvo . Disculpad el resto de blogueros que no os haya nombrado, pero esto de la blogosfera es cada vez más grande. No obstante os recogemos en la lista de blog recomendados en esta misma página.
Bien, pues esta lista, que incluye a 42 blogs, podría ser imposible de manejar sin herramientas diseñadas para facilitar esta labor. Yo utilizo para ello Google Reader que es una aplicación que, para entendernos, me sirve para presentarme a modo de revista, todas las entradas de los autores que me interesan.
Imagínate que te pudieras elaborar tu propia revista, genuina y personal, con los artículos de los autores que te interesan, incorporando a la información científica que consideres más adecuada, todos aquellos elementos que te gustaría tener como podría ser humor, la fotografía social, otras formas de enfocar las noticias o, yo qué sé, autodefinidos. El resultado final es tu revista, que puedes cambiar a tu antojo y añadir o eliminar lo que te apetezca y, encima, a través de la que puedes interactuar con quienes consideran que tus ideas pueden ser interesantes. Esto es Google Reader y voy a explicar cómo usarlo:
El único requisito previo es que tengas un correo de gmail, algo fácil de conseguir mediante Google (Cuenta Google). Basta con que sigas los pasos y te crees uno. Una vez que lo tienes:
1. Seleccionar “Acceder” a tu cuenta desde Google.es
.
2. Copiar la URL de los blogs que te interesan
3. Seleccionar “Reader” desde “Más”
4. Seleccionar: “Añadir una suscripción”
5. Pegar la URL del blog que te interesa y “Añadir”
6. Ya aparece el blog en “suscripciones”
7. Repetir mediante “Añadir una suscripción” con cada blog que te interese
9. Cada entrada la puedes clasificar (etiquetas) para favorecer una búsqueda rápida por temas, destacarla, enviarla por correo electrónico, etc.
Si quieres una información más exhaustiva sobre el manejo de Google Reader, puedes revisar este Tutorial
Espero que os sea de utilidad, a mí me sirve












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