
Es en vacaciones, cuando el tiempo se nos amontona y no sabemos a veces que hacer, cuando subo a la biblioteca a rebuscar algún viejo libro que leer o releer. En estas últimas encontré un viejo manual, regalo de un tío sacerdote que me hizo cuando supo que iba a estudiar medicina. Es la Clínica Terapéutica del Médico Practico, de H. Huchard y Ch. Fiessinger , traducido de la primera edición francesa en 1910
Acababa de repasar en Fisterrae el manejo de algunos síndromes clínicos y estimulo mi curiosidad el como debían manejarse nuestros colegas de hace 100 años ante las mismas situaciones clínicas en un contexto donde por ejemplo ya se conocían las bacterias pero se desconocían los antibióticos, la aplicación medica de la radiología estaba en sus inicios (la primera placa fue en 1895) al igual que el electrocardiograma. que es de la misma fecha.
La verdad es que me sorprendió Pensaba en un tostón lleno de ideas descabelladas y me encontré con libro divertido, de rica prosa y repleto de descripciones de casos clínicos no exentos a veces de connotaciones morales. Se nota que eran unos expertos en el manejo de la palabra, pues en realidad pocos otros instrumentos terapéuticos tenían a su alcance.
En el libro hubo cosas que me llamaron poderosamente la atención Evidentemente la relación medico paciente era claramente paternalista, pero ya dejaba ver lo fundamental de la entrevista clínica y lo necesario que es disponer de al menos 10 minutos por paciente(Todo enfermo que sale del gabinete del médico antes de haber tomado el remedio, debe ser remontado por un sentimiento de confortación y esperanza. Si las palabras del médico no han producido este efecto saludable, no es que la enfermedad del paciente es muy grave, es la acción moral del médico la que ha carecido de penetración y de destreza. Es preciso devolver al desgraciado confianza en si, solo a costa de esto obtendrá de la medicación la eficacia total que es ella susceptible de producir).
Así mismo ya advertían de los peligros de una excesiva especialización (Uno de los inconvenientes que rebajan el valor de la especialización a todo trance, es el velo con que semejante método cubre las reacciones recíprocas de los fenómenos. Uno tratará el estómago sin cuidarse del sistema nervioso, otro el útero, el corazón, el riñón; ninguno se dirá que estos órganos pertenecen a naturalezas vivas de sensibilidad diversa)
Como en aquella época no existían los servicios públicos de salud y el ejercicio de la medicina era una actividad liberal, el tratado da toda una serie de recomendaciones de como conservar clientela y prestigio .
No existía medicina basada en la evidencia ni grandes ensayos clínicos Las recomendaciones terapéuticas venían dadas por la autoridad académica de tal o cual prestigioso profesor o cirujano.
Con bastante desparpajo se justifica el uso de placebo, así para el tratamiento de la cefalea de causa histérica dispone: Un buen medio que logra éxito es el dar por la mañana un ligero laxante como el sulfato de sosa o sal de Seignette y a mediodía y por la noche una píldora de azul de metileno de 0,025 gr. Se persuadirá al enfermo de que el dolor de cabeza desaparecerá si las orinas se hacen azules. Esto es necesario decirlo mucha autoridad por parte del médico
No existía medicina basada en la evidencia ni grandes ensayos clínicos Las recomendaciones terapéuticas venían dadas por la autoridad académica de tal o cual prestigioso profesor o cirujano.
Con bastante desparpajo se justifica el uso de placebo, así para el tratamiento de la cefalea de causa histérica dispone: Un buen medio que logra éxito es el dar por la mañana un ligero laxante como el sulfato de sosa o sal de Seignette y a mediodía y por la noche una píldora de azul de metileno de 0,025 gr. Se persuadirá al enfermo de que el dolor de cabeza desaparecerá si las orinas se hacen azules. Esto es necesario decirlo mucha autoridad por parte del médico
Hay un capitulo importante para las neurastenias (disminución de energía) y habla ya de los neurasténicos de nacimiento (se quejan de fatiga al menor esfuerzo), Describe con precisión como debe ser la entrevista clínica de las neurastenias por fatiga moral (A las mujeres enfermas no se las interrogará A menos que se traté de un suceso conocido, de un duelo de familia, de la perdida de un ser querido, es de rigor la discreción. El médico hablará más bien, recordará ciertas razones de fatiga: cuidados materiales, incompatibilidad de humor o de sentimientos, celos, presencia de una madrastra, violencia ejercida sobre si. Durante esta rápida revista, observará la fisonomía del cliente, seguirá con la mirada los movimientos de sus manos. En Paris, en las grandes ciudades, una mujer compone su rostro, no vigila las contracciones musculares de sus dedos. Al menor signo de asentimiento, puede cesar el médico su discurso: La mujer, cobrando confianza hablará) Esto además de recordarme el “alguien ha matado a alguien de Gila”, nos da una idea de la consideración de la mujer en aquel tiempo, cuando todavía no estaban capacitadas para votar.
Por si tenéis pacientes con “neurastenia de nacimiento” nos da la siguiente receta:
Fosfato de sosa…………. 6 gramos
Sulfato de sosa…………. 3 gramos
Bicarbonato de sosa…….. 3 gramos
Para un papel: un papel en un litro de agua Evian.
Otros tratamientos que me resultaron curiosos fueron los de los acufenos, que tan mala respuesta terapéutica tienen. Si lo encuentro estoy dispuesto a probar con:
Alcoholato de mostaza……
Alcoholato aromático……
Espíritu de hormigas. …… 10 gramos.
XX gotas en un trozo de franela para fricciones detrás de los oídos.
Y tratamientos para el insomnio que harían las delicias de algunos de nuestros clientes pues recomendaba: para el insomnio persistente se dará por la noche ligera dosis de morfina (2 o 3 mg) o de heroína (2 miligramos) en inyección subcutánea
En fin, que no todo va a ser estar a la última, que a veces la revisión de viejos manuales, a parte de conocimiento, nos puede despertar una sonrisa. Y quien sabe con los tiempos que corren, sino tenemos que volver a echar mano de alguna vieja formula
Por si tenéis pacientes con “neurastenia de nacimiento” nos da la siguiente receta:
Fosfato de sosa…………. 6 gramos
Sulfato de sosa…………. 3 gramos
Bicarbonato de sosa…….. 3 gramos
Para un papel: un papel en un litro de agua Evian.
Otros tratamientos que me resultaron curiosos fueron los de los acufenos, que tan mala respuesta terapéutica tienen. Si lo encuentro estoy dispuesto a probar con:
Alcoholato de mostaza……
Alcoholato aromático……
Espíritu de hormigas. …… 10 gramos.
XX gotas en un trozo de franela para fricciones detrás de los oídos.
Y tratamientos para el insomnio que harían las delicias de algunos de nuestros clientes pues recomendaba: para el insomnio persistente se dará por la noche ligera dosis de morfina (2 o 3 mg) o de heroína (2 miligramos) en inyección subcutánea
En fin, que no todo va a ser estar a la última, que a veces la revisión de viejos manuales, a parte de conocimiento, nos puede despertar una sonrisa. Y quien sabe con los tiempos que corren, sino tenemos que volver a echar mano de alguna vieja formula






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