¿Con el INSALUD vivíamos mejor? (III). El gasto farmacéutico


Dos precisiones antes de hablar de este gasto: el impacto de la accesibilidad al sistema en este gasto y los componentes de mismo (gasto en recetas y gasto hospitalario)

La Accesibilidad
Entra dentro de la lógica que cuanto mayor sea la accesibilidad de la población a la prestación sanitaria, mayor será su accesibilidad al consumo de medicamentos. Esto obliga a reflexionar sobre el posible sesgo que puede producirse cuando comparamos el gasto entre diferentes países ya que España es el país europeo con mayor accesibilidad.
No obstante, no se puede obviar que España es el cuarto país de OCDE que más gasta en medicamentos

Si esta es la situación nacional en el contexto europeo, la posición de la Región de Murcia dentro del gasto farmacéutico de España tiene una relevancia especial como veremos más adelante

El gasto farmacéutico tiene dos componentes: el gasto en recetas y los consumos hospitalarios. Del primero es fácil obtener datos publicados pero del segundo, aunque no dudo de que los responsables de la administración los tengan, no se publican con la misma profusión y actualización, se encuentran englobados en la maraña de gastos corrientes, disgregados en las gerencias únicas, de manera que no he podido acceder a los mismos como me hubiera gustado. Si puedo afirmar que la farmacia hospitalaria tuvo unos incrementos entre 1999 y 2005 del 147,5% en nuestra Región frente al 141,1% nacional. También sé que son el principal motivo de preocupación en la administración regional no solo por su volumen sino, sobre todo, por sus incrementos anuales (¿17% en 2009?)

Esto adquiere una especial importancia cuando hablamos de la cultura de contención del gasto en Atención Primaria y Hospitalaria. En Primaria llevamos muchos años hablando de uso racional del medicamento, mientras que en los hospitales es una cultura nueva que no se asume de igual manera como se observa cuando, un mismo médico, utiliza dentro del hospital los medicamentos aprobados por su Comisión de Farmacia y, en cambio, recomienda en sus consultas externas la últimas novedades terapéuticas que no tienen más valor terapéutico que un precio mucho más elevado. Ese efecto sobre la prescripción inducida (20-80% según estudios) es una de las controversias más importantes en la prescripción por recetas.
No obstante, el gasto farmacéutico por recetas, es un elemento destacado que nos diferencia del resto de CCAA. Mientras que en España en 2010 descendió un  -2,36% en relación con 2009, en Murcia se incrementó un 1,93;pero, esta comparativa puede inducir a engaño, ya que en los datos de 2009 nuestro gobierno regional descartó ciertos consumos como los pañales absorbentes para la incontinencia urinaria o fecal (y así obtuvo mejores resultados en 2009) y el resto de CCAA lo ha hecho en 2010 (por eso los incrementos en la reducción del gasto en ellas no son tan considerables como pueda dar la impresión. Por eso, en términos de incremento, ni tan buenos fuimos el año pasado, ni tan malos este
Este gasto en medicamentos se hace más evidente cuando se ajusta por tasa de envejecimiento de la población, que es un indicador más preciso al diferenciar el gasto según la edad de la población, al introducir el principio de que cuanto mayor sea esta, mayores serán sus necesidades en fármacos. Pues bien, este gasto ajustado es el más alto de todas las CCAA salvo Canarias (354,98€ en Murcia frente a 265,96€ en la media nacional)

También es grave lo poco que ha descendido el gasto medio por receta ya que, mientras que en la media nacional ha bajado a 12,75€ (-4,79% con respecto a 2009) en Murcia se  ha estabilizado en 13,62€ (con apenas un descenso del -1,78%). Algo parecido ha pasado con el número de recetas facturadas que, con relación a 2009, en Murcia ha sufrido un incremento del 3,78% frente al 2,56% de la media nacional.
Así pues, los españoles somos de los ciudadanos europeos que más medicamentos consumen y, de los españoles, los murcianos mucho más que la media nacional. Esto es una preocupación sanitaria de primera magnitud que puede tener dos posibles enfoques, no antagónicos pero con una matización importante a la hora de aproximarse a su tratamiento, el consumo de medicamentos como gasto sanitario (problema de gestión) o como excesiva medicalización de la población (problema de salud pública). Con el primer enfoque, un gestor estaría tentado a negociar a la baja el precio de los medicamentos

Si pensamos en el gasto farmacéutico como problema de salud pública, deberíamos pensar en si tomar más fármacos hace que la población de la Región de Murcia obtenga mejores resultados en salud que la del resto del país. Ese será el tema para el siguiente capítulo de esta serie.

Nota, si estáis interesados en el análisis que, bajo el título de “Insostenibilidad económica del Sistema Público de Salud” que ha elaborado la Plataforma NO Gracias. Nodo de la Región de Murcia”. (Muchas gracias Abel Novoa por compartir este esfuerzo) los podéis visualizar a continuación.


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