Hace unos días planteábamos el dilema sobre cómo entender el gasto farmacéutico, si como problema de gestión económica o como problema de salud pública.
Hoy tenemos un claro ejemplo de cómo resuelve la administración el dilema: fármacos más baratos.
Pero, ¿no sería más necesario conocer si se prescriben adecuadamente? Es decir, ¿se utilizan en los casos que se deben utilizar o se prescriben en muchas ocasiones para síntomas menores? y, un paso más allá, ¿son fármacos eficaces que el sistema sanitario debe mantener bajo libre prescripción o deberían estar más regulados?
Hoy tenemos un claro ejemplo de cómo resuelve la administración el dilema: fármacos más baratos.
A estas alturas, no tengo nada claro que la defensa de la libertad de prescripción sea sólo una necesidad profesional; a veces tengo la sensación de que es algo a lo que también juega la industria farmacéutica con una finalidad puramente lucrativa y sobre la que estructura toda su estrategia comercial






0 comments:
Post a Comment